LAVADEROS

Blvrd. 5 de mayo y diagonal Santuario

 

Es un día de septiembre, la lluvia se siente cerca y cada vez se escucha un poco más sobre las lonas que al mismo tiempo nos cubren de ella, hoy hay más gente de lo normal o seguramente menos de lo normal (este año ha sido de nuevas y extrañas normalidades, creo que todas son así), el radio cambia de estación cada 3 o 4 metros, la gente huye del agua que tras el roce de las lonas cae en chorros. Se mueven tubos, bolsas, estructuras completas; hay pantalones y sudaderas, chocoflanes, dulces a granel y esquites, ropa interior, uñas postizas, bolsas, suéteres, maquillaje, tela flexible y unisex, garbanzos, protectores de lavadoras y manitas rascadoras. Salsa, cumbia y reggaetón, las bocinas dando los bajos que rezumban dentro y uno que otro discurso sobre el clima, pero chéquelo, pregunte, qué buscabas, pásale amigo, lo que quieras te lo muestro, 35 uno o 3 por 100, arrecia el cielo y la gente camina más rápido, los niños se dirigen a los juguetes o a los televisores y los adultos que los acompañan a la ropa de niños, -dame la mano que no te vas a ir sola.

© Todos los derechos reservados